miércoles, 20 de febrero de 2013

Mar de Fondo:


  

Usurpadores y Enclaustrados…

 

Rolando Barral Zegarra*

 

El conflicto entre Chile y Bolivia, es histórica y una amenaza permanente para la soberanía del país, por ello, debemos abrir en nuestra sociedad, espacios de debate, de investigación y divulgación sobre esta intrincada problemática. Irremediablemente éste es un campo geopolítico donde las fuerzas de toda índole están en constante tensión. Por lo tanto, redimensionamos esta contienda desde varios ángulos de cotejo. Además, se analiza las “mentalidades” de usurpadores y enclaustrados que están detrás de este trance y que se traducen en políticas, estrategias y acciones sobre el mar como negación y aspiración a la vez. Con todo, es hora de hacernos una profunda autocrítica sobre este asunto como responsables de este tiempo.

 

¿Conflicto de baja intensidad o guerra psicológica?

 

 Un conflicto de baja intensidad, con características de una “guerra psicológica” se despliega continuamente entre Chile y Bolivia, antes y después de la Guerra del Pacífico (1879). Con una diferencia principal: el agresor desarrolla una violencia sistemática, y la victima a palo seco reacciona. Los medios de información hacen circular anuncios, proclamas y arengas que salen de ambos países, exacerbando los sentimientos patrioteros. Apuntemos: -Un Ex Presidente declaró: ¡Ni una molécula de gas para Chile! La respuesta de su par no se dejo esperar: ¡Ni una molécula de mar para Bolivia! Un político del vecino país expresó: -Chile es el país enclaustrado porque no tiene acceso a los recursos hídricos e hidrocarburíferos de Bolivia. Otro, cuando los bolivianos declararon cortar o desviar las aguas del Silala en el Departamento de Potosí, la respuesta de un alto jefe militar chileno, con tono de intimidación fue: “Sería su imprudencia”.  

 

La negativa: “Chile no tiene temas pendientes con Bolivia”–reiterada como estribillo por varios presidentes–, sobre el acceso libre y soberano al mar por parte de Bolivia, es una táctica que obedece a una estrategia de Estado a nivel geopolítico y militar. Por tanto, negar y amenazar es el discurso inflexible hacia nuestro país.

 

La mentalidad de los usurpadores

 

El ex dictador Pinochet en su libro de Geopolítica (1974), se  refiere al mar: “La aspiración natural de todo Estado es de disponer de un mar libre”. Y con relación a nuestro país escribió: “Bolivia, país mediterráneo desde su nacimiento a la vida independiente”. Asimismo, falseó la historia: “En 1879, la Guerra del Pacífico hizo posible a Chile recuperar la zona que le pertenecía”. Y concluyó en este acápite: “La aspiración de poseer una salida al mar es común a todos los Estados que se encuentran privados de ese contacto… Es una fuerza geopolítica que se opera siempre que se le presente la ocasión y que ningún tratado logra extinguir.” Este manual debe ser una lectura obligatoria para entender la mentalidad de los usurpadores.

 

La Geopolítica y la geoestratégica son instrumentos de ofensiva que Chile desarrolla con propósitos de mayor expansión territorial. Bolivia no debe desconocer este hecho, es más, la supervivencia depende de cómo se cuidan las actuales fronteras en el horizonte de recuperar la cualidad marítima.   

 

¿Manipulación o conciencia histórica?

 

Un ciudadano chileno, se sorprendió en la ciudad de La Paz cuando visitó el Museo del Litoral Boliviano y descubrió que Bolivia tenía mar. En Chile, le enseñaron todo lo contrario.

 

Debemos educarnos y concientizarnos sobre la verdadera historia del mar boliviano y concientizar a los propios chilenos que están aleccionados en la doctrina pinochetista y desconocen la verdadera historia de la Guerra del Pacífico. El desafió está lanzado, si queremos recuperar el mar, debemos prepararnos a todo nivel, empezando con la enseñanza crítica de la historia y no atiborrarnos con fechas (fechología) y consignas acaloradas.  En nuestra educación, incluyendo cuarteles, se enseña contenidos propios de una “historieta” chauvinista. No es una historia crítica que explique las verdaderas causas económicas y políticas del despojo del Departamento del Litoral Boliviano por parte de Chile. La educación cívica en la “educación superior” está ausente, salvo en algunas instituciones, donde se enseña mal y se aprende peor, incluye instituciones policiales y castrenses.

 

El Museo del Litoral Boliviano inaugurado el 17 de julio 1978, es un ejemplo de lo que se puede hacer en materia de educación cívica. Si uno visita el museo podrá informarse y sentir la convicción de la “cualidad marítima de Bolivia”.  Por ejemplo como expresión nítida: “Bolivia forma una gran Estado en el interior del continente americano cuya única parte que toca al mar es la provincia de Atacama”. En otra parte indica: “La principal riqueza minera de Atacama consiste en sus minerales de cobre que son extremadamente abundantes” (J. B. Pentland Informe sobre Bolivia de 1826). Además se muestran y demuestran los Mapas, en los que Bolivia tiene su acceso al mar (Colton 1869)  ¿Qué certeza más? Este museo debería replicarse en todos los municipios del país.

 

Si por otro lado se distorsiona la historia, es nuestro deber escribir la historia con criterios de autenticidad. En otras palabras, educar la conciencia histórica y verdadera del mar boliviano. Sin embargo, las narraciones de los historiadores no siempre están sujetas a la verdad, los propios chilenos denuncian que sus historiadores manipulan la verdad: se puede constatar esto en los textos escolares dedicados a la enseñanza de la historia en Chile. Varios episodios se han tergiversados con el propósito de ocultar a los escolares la realidad. Frente a la tergiversación, el camino señalado es desarrollar toda una pedagogía del pensar histórico sobre el mar.

 

Guerra: prosperidad y pobreza

 

La explicación histórica crítica y multicausal, debe ir va más allá de un vistazo escolarizado. El  peruano Alfonso Benavides (1974), escribe que Diego Portales procónsul del imperio británico, le había dictado a Chile el cumplimiento de la consigna en contra la Confederación Perú-boliviana: “No puede ser tolerada ni por el pueblo ni por el gobierno, porque equivaldría a su suicidio… La Confederación debe desaparecer para siempre del escenario de América… Debemos dominar para siempre en el Pacífico”. La Confederación (1836-1839), fue fundada por el General boliviano Andrés de Santa Cruz. En esa misma trinchera el escritor boliviano Roberto Querejazu tituló su libro: “Chile es enemigo de Bolivia antes, durante y después de la Guerra del Pacífico”. En otras palabras, Chile nunca vio con beneplácito la unión de dos países hermanos por la influencia colonialista externa y por sus planes belicistas.  

 

Las verdaderas causas de la Guerra del Pacífico, entre otras, fueron la ambición del colonialismo externo e interno  que se caracterizó por su “insaciable sed de poder y riqueza”: arrebatar los recursos naturales que poseía Bolivia en la Provincia de Atacama: Guano, salitre, cobre, plata y oro. Chile como país pobre fue estimulado por el colonialismo inglés para apoderarse de los recursos mencionados. En otras palabras, fueron las oligarquías anglo-chilenas que arrancaron a Bolivia su Litoral. Chile se mentalizó con la idea de que su única esperanza de estabilidad residiría codiciar y explotar lo que está fuera de sus fronteras. Esta lógica aún persiste: “sólo es posible ser rico acosta del vecino”, para ese fin se arma, mientras que nuestro país sólo reclama y discute pacíficamente.

 

Veamos algunos datos actuales: La Corporación del Cobre CODELCO tiene empresas de la gran minería como son las compañías: Chuquicamata, El salvador, Exótica, Andina, El Teniente y otras medianas y pequeñas. La mina de cobre a cielo abierto considerada como la más grande del mundo es la de Chuquicamata situada en Calama región de Antofagasta, en otrora, territorio boliviano. La Corporación generó excedentes de 3.913 millones de dólares en el 2011. Y según la Ley Reservada del Cobre (No 13.196) y modificada por Augusto Pinochet, el 10% (otras fuentes señalan el 15%), se destina a la compra de equipo militar en una franca carrera armamentista de Chile.

 

El contenido del empastado: “El Cobre Chileno” de la Corporación del Cobre (1975), es muy explícito con relación a los recursos naturales de la región. Revisemos: El destino económico de Chile está indisolublemente ligado al desarrollo amplio de la minería. Como resultado del la Guerra del Pacífico, Chile se apoderó de grandes yacimientos salitreros, este recurso como fertilizante y materia prima para explosivos, además de su buen precio y amplio mercado, convirtió a Chile de la noche a la mañana, en un país próspero. La gran minería desde 1930 en adelante ha representado el 80% de la producción nacional y su impacto en los ingresos de divisas y en el presupuesto fiscal, es capital. Chile es un país que ocupa un poco más del medio por ciento del territorio mundial y habitado por menos de 0.3% de su población, posee cerca de una cuarta parte de los recursos cupríferos del mundo. Las reservas representan un 21% del total mundial. En este momento se vislumbra tres grandes polos de desarrollo a nivel nacional: el complejo Chuquicamata-Exótica que tiene grandes limitaciones de agua y energía; el norte chico, y la zona central donde se encuentra: El teniente, Disputada, Andina y otras empresas. Este determinismo geológico-histórico se mantendrá, con toda certeza por largos años. Como se podrá advertir en el anterior texto, es indiscutible la prosperidad de Chile: ¿De dónde y a costa de qué y de quiénes?

 

Algunos economistas como Morawetz fueron claros al diagnosticar las dificultades de nuestro país: “Este es un país sin salida al mar, situado en lo alto de los Andes y que se enfrenta a costes de transporte increíblemente elevados” (Jeffrey Sachs: 2006). Según los estudios de economía a nivel mundial y difundido por los medios, la falta de acceso al mar le significa a Bolivia: 1.600 millones de dólares anuales, y los impuestos por el uso de los puertos chilenos le genera a ese país, 100 millones de dólares anuales. Como se podrá evidenciar esta falta de soberanía de Bolivia representa: Prosperidad para el usurpador y mayor pobreza para el enclaustrado.

 

 

 

 Mar: Chilenófilos, Felipillos y Socialistas

 

La victoria de Salvador Allende en 1970 para la presidencia de Chile, pareció que se veía venir una esperanza de una supuesta salida al mar. En realidad fue un espejismo que algunos ilusos creyeron.  Allende, al calor de su victoria confesó: “En este plan de reparación de injusticias, también he resuelto que el hermano país de Bolivia retorne al mar. Se acabe el encierro que sufre desde 1879 por culpa de la intromisión del imperialismo inglés. No se puede condenar a un pueblo a cadena perpetua… Un pueblo que esclaviza a otro pueblo no es libre”. (Néstor Taboada Terán, 2004). Sin embargo, fue otra ilusión más. Si uno se pone a desgajar el barniz: ¿Cuál fue la propuesta concreta de Salvador Allende para Bolivia, como resultado? ¡Nada! o más de lo mismo.

 

Algunos literatos bolivianos incautos todavía opinan que un gobierno socialista chileno le devolverá el mar a Bolivia. Para refutar esa creencia ¿En tiempos de democracia, cuántos gobiernos socialistas tuvo Chile? Varios: Ricardo Lagos  (2000-2006), Michelle Bachelet (2006-2010), y el mismo presidente Salvador Allende (1970-1973), considerado como una de las máximas figuras del socialismo democrático latinoamericano. En tres años de gobierno, de este último, su propuesta de salida al mar no se concretó, fue todo un simulacro. La suposición de que el triunfo socialista en Chile era como garantía para el “desenclaustramiento” de Bolivia, es hasta ahora, una ¡Mentira! Una vez más la ideología fue superada por la realidad. Y lo que sí es cierto es lo que afirmó y nacionalizó Allende: “El cobre es el sueldo de Chile”.       

 

Fausto Reinaga, aporta más en su libro: “Tesis India” (1971), con fuentes referidas, aquí un extracto textual. Los políticos de izquierda exclamaron: “Triunfamos en Chile”… “Y porque creemos en la Confederación de Estados Socialistas de América Latina, los revolucionarios bolivianos podemos decir a viva voz y con legítimo orgullo: “Triunfamos en Chile”; Pero Allende, el dueño del socialismo chileno, se apresura en responder “a viva voz”, con orgullo y poder: “Nada de Confederaciones de Estados Socialistas de América Latina”. “Chile antes que nada; CHILE primero que todo!” Para restablecer relaciones, los bolivianos, dicen: “Litoral, “Puerto”; y Allende al instante y brutalmente, contesta: “Puerto para Bolivia; no!” “Anhelamos relaciones diplomáticas con Bolivia, dentro del respeto a los tratados libremente pactados”. En nuestro análisis nos preguntamos ¿A qué tratados se refería Allende? A los “tratados” arbitrarios y perversos de Chile, uno de ellos es el de 1904 que nuestro país impugnará ante el Tribunal Internacional de La Haya.

 

En el libro mencionado, Reinaga incluye la carta que envió al Presidente de ese tiempo, Gral. Juan José Torres, pidiéndole: No restablecer relaciones con Chile, si no devuelve su Litoral a Bolivia. Además, cuestionó crudamente: “Socialismo es JUSTICIA”. ¿Por qué Allende no hace justicia con Bolivia?”… “Si es socialista no debe Allende seguir de carcelero de Bolivia”… Allende ha clavado sus ojos… en el lago Titicaca, con cuyas aguas delira convertir “el desierto de Atacama en el mejor vergel del mundo”; pero eso sí bajo el dominio de Chile… Este es el Chile “socialista” sin máscara, frente al pueblo de Bolivia donde  –según Neruda– no hay sino “hedor a indio”.  Además, Reinaga embistió a los políticos y escritores bolivianos aludidos en su carta, calificándoles como “chilenófilos” y “Felipillos”.

 

Fausto Reinaga denunciaba que la clase dominante y sus medios no divulgaban sus ideas,  no admitían a un escritor indio y le castigaban –son sus palabras– con “el silencio de la pena capital”.

 

Soberanía sin soberbia

 

Para nadie es desconocido que la seguridad nacional de Chile es una política de Estado, esté quien esté en el gobierno, es decir,  es inalterable: sea un gobierno liberal, neoliberal o socialista.

 

Política de Estado  no es un simple enunciado, es un conjunto de estrategias y fundamentalmente gestión política, no “con-gestión” menos “indi-gestión”. Es una política sostenible con planes técnicos y respaldados con presupuestos definidos. No puede ser una política de Estado un plan cortoplacista, sino de largo plazo, con visión de futuro. Por lo tanto soberanía no es un simple decreto o una perorata, es ante todo el ejercicio de gobernarse por sí mismo.

 

Soberanía, simboliza entre otros significados, independencia; por lo tanto el único acto que nos queda es pensar nuestra problemática con cabeza propia, si otros por nosotros lo van hacer, eso tiene un nombre: “colonialismo” y su antídoto es la “descolonización” y no la folklorización.

  

La Mentalidad Enclaustrada

 

Existen dos tipos de personas: de-mentes y de mentalidades, sea como fuere, la mentalidad del boliviano o la boliviana y de cualquier habitante, es situada, de acuerdo a sus culturas, a los contextos, al proceso sociohistórico, a su educación y a los conflictos sociales e individuales que le toque resolver. Son procesos que se internalizan y se exteriorizan en la personalidad en las relaciones: conciencia-realidad y acción-afectividad de los sujetos. La mentalidad es un conjunto de  representaciones y creencias acerca de la realidad, con la salvedad de que siempre el ser humano puede emanciparse y/o emancipar, tanto como sujeto individual y/o social.

 

Toda esta problemática del mar y el enclaustramiento, sin duda tienen rasgos psicosociales particulares de la clase política y la sociedad civil en nuestra historia. No queremos hacer toda una caracterización sobre este problema complejo, sino encontrar pautas de comportamiento cognitivo-culturales que llevan y llevaron a acciones con determinadas escalas de valores y de actitudes. Es la mentalidad y la afectividad colonial y la falta de educación y concientización que ofusca a las personas. En nuestra historia se  encuentran ejemplos desgarradores.

 

Si en el futbol un “gol en contra” se llama autogol, en política y economía debería significar auto-mutilación, auto-destrucción y auto-eliminación, de otra forma: suicidio. De lo anterior tenemos varios ejemplos que concientemente o inconcientemente se suscitaron en el país. Los mencionamos no para auto-flagelarnos, sino fundamentalmente para superarlos, como un país soberano resuelto a evitar otra mutilación territorial más.

 

“Melgarejeadas”. Empezamos a perder nuestro mar cuando Melgarejo cede el desierto de Atacama a Chile para la explotación de sus recursos de forma compartida, el territorio estaba comprendido en los paralelos 23 y 25, además de salitre poseían otras riquezas minerales. Al Brasil entrega territorios del Acre y parte del Matto Groso. ¿Que recibió a cambio? Títulos, adulaciones, alabanza y aplausos, fue General de división del ejército de Chile. Y despojó a los indios de sus tierras comunitarias. Sobre las “melgarejeadas” discurro esta abreviación tan profunda con Huang Ti: “Si una persona llega a ocupar un cargo de autoridad que excede sus virtudes, todos sufrirán”.

 

La Guerra del Pacífico –que de pacífico no tenía nada– fue una guerra cruenta. Como señalan algunos historiadores, una guerra en la que nuestro territorio previamente había sido invadido pacíficamente: 80% de la población en el Litoral boliviano era chilena. Por guerras y tratados nuestro país perdió más de la mitad de su territorio. Se preguntan ¿Por qué?  

 

Goni. El Ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, sin ningún escrúpulo, obedecía a los intereses económicos de Chile, entre otros ejemplos, el más grave es que promovió la participación de Chile en la capitalización (privatización); fue un hecho porque entregó la empresa ferroviaria de ENFE-Bolivia a la chilena “Cruz Blanca”. Con seguridad, los oligarcas piensan que los intereses economicistas están por encima de la patria, es decir, no tienen fronteras y a eso lo llaman internacionalización de la economía. Lo anterior es otro ejemplo que confirma que la élite gobernante boliviana fue subalterna y pro-chilena, pensaban –como denuncian escritores del país y del Perú–, unificarse y anexarse a Chile (ofrecimiento del Ex presidente Ismael Montes en 1909). En octubre de 2003, cuando se pretendía exportar gas por puertos chilenos, el pueblo boliviano se sublevó y Goni renunció a la presidencia, después de la masacre. Dejando una lección para la historia: El pueblo es soberano y rebelde; la oligarquía es “vende patria”. 

 

Preámbulo sin mar y mapas falsos

 

Si bien muy bien la Nueva Constitución del Estado Plurinacional en el Capítulo Cuarto, instituye: “Artículo 267. I. El Estado boliviano declara su derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le dé acceso al océano Pacífico y su espacio marítimo. II. La solución efectiva al diferendo marítimo a través de medios pacíficos y el ejercicio pleno de la soberanía sobre dicho territorio constituyen objetivos permanentes”. Lo reprochable, es que en el Preámbulo de la actual Constitución se hayan olvidado del mar. Aquí la prueba: “En tiempos inmemoriales se erigieron montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos. Nuestra amazonia, nuestro chaco, nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y flores”. ¿Quién redactó ese preámbulo? Qué mentalidad enclaustrada cometió semejante omisión. Con seguridad que Augusto Pinochet aplaudió esa negligencia de algunos eruditos del gobierno que respiran arrogancia intelectual por todos sus poros.

 

Se dice que en el actual régimen existen muchos antropólogos, lo cual no debe ser cierto. Si fuera así, se hubieran percatado de la cultura de Los Kogui: grupo étnico amerindio, paradigma del patrimonio indígena e histórico que revela nuestras raíces, para nada enclaustradas. Aquí este afamado y sublime relato: “Primero estaba el mar, todo estaba oscuro, no había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas. El mar estaba en todas partes. El mar era la madre, la madre no era gente, ni nada, ni cosa alguna. Ella era espíritu de lo que iba a venir, ella era pensamiento y memoria” (“El mar eterno retorno”). Ojalá enmienden el error y no olviden recuperar el relato de Los Kogui.

 

Difusión de mapas fraudulentos. Una de las iniciativas que hay ponderar del actual gobierno es la creación de DIREMAR: Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, como institución pública descentralizada (D.S. Nº 834; 5 de abril de 2011). Una de las denuncias que hizo DIREMAR el 26 de mayo de 2012 fue la difusión de mapas fraudulentos por dos periódicos en la ciudad de La Paz. Estos mapas fraguados publicados, son otros autogoles, otra auto-denigración más, que la oligarquía chilena con seguridad ovaciona. ¿Traición a la Patria? Lo que hicieron con la circulación de los mapas falsos es agraviar al país y dejar muy mal parados a la prensa, a los historiadores y a la academia.       

 

Futuro incierto

 

La geopolítica chilena contempla el plan de “polonización” de Bolivia: como reparto de sus territorios entre sus países vecinos. Incluso se prevé con especificidad la repartija de nuestros departamentos a otras naciones. Este plan geopolítico no está descartado, sino alentado desde el anterior siglo.

 

Chile se ha caracterizado como país beligerante: usurpó su Litoral a Bolivia, le declaró la guerra a Perú y se apoderó y anexó parte de su territorio; con Argentina  tuvo el conflicto por el canal de Beagle. Chile se arma para invadir países vecinos, según el informe (Global Research), buscaría ampliar su territorio en la forma en que lo ha hecho en el pasado. No es casual el video difundido por YouTube donde se afrenta a los tres países. Tampoco debemos olvidar que en la Guerra de las Malvinas, el conflicto bélico de la Argentina con el Reino Unido (1982), las misiones encubiertas de los ingleses operaban desde territorio chileno, aunque para la diplomacia ese país era neutral. Razones históricas unen a esas naciones como cómplices de guerra.

 

No conformes con el saqueo de nuestras riquezas, la usurpación del mar, el usufructo de nuestro territorio y el agua dulce, la remoción de hitos fronterizos después del tratado de 1904; ahora están en la mira: el lago Titicaca, el litio y otras riquezas que ambiciona Chile. En otro orden, mientras el gobierno boliviano actual hace propaganda por la quinua, Chile hace varios años atrás ya patentó la misma como suya; pensando en los próximos escenarios  de la industria alimentaria y la dependencia que se tendrá de los productos genéticamente modificados. A este paso, si no hacemos nada, en el futuro tendremos que pedirle permiso a Chile para cultivar la planta andina.       

 

 Para anticiparnos al futuro y neutralizar las amenazas, aquí algunas sugerencias puntuales: La Estrategia de demanda marítima es una cuestión de dignidad nacional. Desarrollar toda una estrategia y campaña de educación cívica dentro y fuera del país. Unidad de todos los bolivianos para llegar a buen puerto. Priorizar para nuestro comercio exterior los puertos de Ilo. Y Prepararnos para lo inesperado…

(14-02-13).

 

  .

 

 

 

 

 

 

 

 



* Rolando Barral Zegarra, es docente Investigador  de la UMSA

miércoles, 13 de febrero de 2013

Bolivia 2013: Preguntas y temas claves en las Ciencias Sociales (21 Febrero 2012, La Paz) LUGAR: MUSEF, LA PAZ (ENTRADA LIBRE)

Programa del evento
8:30 Registración
09:00 Palabras de apertura del evento
9:30 Mesa 1: La traducción de la nueva Constitución Política del Estado en la práctica: realidades y sugerencias
i. Pueblos indígenas urbanas y la implementación de nuevos derechos constitucionales: Un acercamiento teorético/ interdisciplinario
Philipp Horn (Universidad de Manchester, Inglaterra)
ii. Ley Deslinde Jurisdiccional: ¿Avances o retrocesos en la administración de justicia indígena? Pedro Velasco
iii. Traducción de la NCP como un hecho neocolonial
Pablo Mamani Ramirez (UPEA/ UNAM México)
iv. Descolonización como Comunitarización
Froilán Laime Ajacopa (UMSA/ Ministerio de Descolonización)
11:00 Refrigerio 11:15 Mesa 2: Economías pos neoliberales en Bolivia i. De la Economía Plural a la Economía para la Gente Enrique Velazco Reckling (Fund. INASET)
ii. Gestión territorial indígena: Un encuentro entre economías
Kantuta Lara
iii. Economía social y transdisciplinariedad. Reflexiones en torno a la economía plural en Bolivia
Fernando Antezana
iv. Diálogo con el Vivir Bien en la construcción del modelo económico: Los campos de conflicto en la lucha por la emancipación de las mujeres
Raquel Romero (FUNDACION COLECTIVO CABILDEO)
12:45 Almuerzo
14:00 Mesa 3: Disputa por la gestión de los recursos naturales en Bolivia: Estado, Sociedad, Pueblos Indígenas y Empresa
i. Creación de ambientes: 3 teorías para explicar las decisiones para el medio ambiente
Jessica Hope (Universidad de Manchester, Inglaterra)
ii. Tensiones por la gestión y los derechos de agua en La Paz Víctor Hugo Perales Miranda
iii. Las rebeliones silenciosas: Las estrategias de lucha de las mujeres indígenas y urbanas en defensa del territorio y de la naturaleza
Karina Aranda, Julieta Ojeda, Helen Alvarez
iv. Los Gatuperios del estado Plurinacional
José Luis Saavedra
15:30 Refrigerio
15:45 Plenaria de discusión sobre oportunidades e intercambio
18:30 Clausura del evento

lunes, 1 de octubre de 2012


REVISTA ESTUDIANTIL DE ANTROPOLOGIA Y ARQUEOLOGIA
La Paz-Bolivia
2012
 
1.     LA EDUCACIÓN INTERCULTURAL E INTRACULTURAL EN UN ESTADO PLURINACIONAL. Nelson Cutipa Gomez.

2.     CONSOLIDACION DEL ESPACIO PÚBLICO PARA LA INVESTIGACION DE LA APTICA EN EL ESPACIO PÚBLICO. Rolando flores lima.

3.     ¿EL SUEÑO AMERICANO UN MEJOR FUTURO? QUIMERA O REALIDAD. Santos Diamantino.

4.     CULTURA ORGANIZATIVA DE “COMERCIANTES MINORISTAS 31 DE OCTUBRE”. Braulio Coareti Pujro

5. KEROS Y AQUILLAS: FUNCIÓN E IMPORTANCIA DENTRO EL CONTEXTO INCA.  Andrea Flores Pérez

6.     GENERALIDADES DE LA FORMACIÓN DE LA CLASE BURGUESA, El PENSAMIENTO BURGUÉS Y LOS DERECHOS HUMANOS. Melany Andrea Gómez.

7.     LOS NASA: MOVILIDAD, CAMBIO Y ADAPTACION. Edwin Varela Hernández.

8. LA IDENTIDAD COLECTIVA Y EL PROCESO DE MODERNIZACION ENTRE COERCIONES UNIVERSALISTAS Y VALORES PARTICULARISTAS. Hugo Celso Felipe Mansilla.


antropologiayarqueologia@bolivia.com

jueves, 19 de julio de 2012

Definiciones conceptuales y su aplicabilidad en nuestra región


Por: John Balcázar Balboa

P

luriculturalidad: concepto que tipifica la particularidad de una región en su diversidad sociocultural. En esta definición no se hace referencia al tipo de relaciones entre los diferentes grupos culturales. Para Walsh la pluriculturalidad en América Latina es ‘‘el reflejo de la necesidad de un concepto que represente la particularidad de la región donde pueblos indígenas y pueblos negros han convivido por siglos con blancos-mestizos y donde el mestizaje ha sido parte de la realidad, como también la resistencia cultural…. Y la revitalización de las diferencias’’. (Walsh Catherine. 2001: 164. Extraído de …)

Multiculturalidad: De donde se desprende el multiculturalismo, parte del reconocimiento del derecho a ser diferente y del respeto entre los diversos colectivos culturales. El principio de separación caracteriza este respeto. No se trata de una separación geográfica con hitos tangibles. El respeto apunta a la igualación de las oportunidades sociales más no necesariamente favorece de modo explícito la interrelación entre los colectivos interculturales. Existen diversas tendencias entre la corriente multiculturalista, cada una con sus propios matices (Kincheloe, Joe L. et al., 1999): el multiculturalismo conservador o monoculturalismo, el multiculturalismo liberal, el multiculturalismo pluralista, el multiculturalismo esencialista y el multiculturalismo teórico.

Interculturalidad: es un concepto que parte también del reconocimiento de la diversidad y del respeto a las diferencias. Interculturalidad es la puesta en práctica de un proceso de interrelación que parte de la reflexión del reconocimiento y el respeto ‘‘otro’’ desde la realidad vivida. Esto implica ir más allá de la descripción y la comparación entre culturas, más allá de la elaboración de marcos legales, acuerdos y convenios. Desde una perspectiva del derecho la interculturalidad es el derecho ‘‘de las personas a modular su identidad con la referencia, entre otros, a la identidad cultural que, por eso, se tiene derecho a proteger. Es desde ese derecho desde donde los miembros de los colectivos culturales diversos, directamente y a través de sus instituciones y organizaciones, tienen la plena legitimidad para constituirse en sujetos iguales de una relación cultural que se expresa como interculturalidad; es desde ese derecho desde donde se ilegitiman otros modos de ‘‘relación’’ que supone su quebrantamiento por la dominación que implican, desde la asimilación forzada pasando por formas de explotación y marginación, hasta el etnocidio’’ (Etxeberría, Xabier en: Heise, María, 2001:29). 

Desde una perspectiva de la aplicación de la reflexión del reconocimiento y respecto al ‘‘otro’’ la práctica intercultural genera una relación recíproca entre la distancia y el acercamiento a la propia sociedad. Esta distancia hacia la propia sociedad es necesaria para abrirnos hacia el ‘‘otro’’. Algunos autores la denominan ‘‘descentralización cultural indispensable’’ (Marín, José, 2001). La distancia nos permite experimentar la estupefacción que sentimos en nosotros mismos por aquello que consideramos normal y natural de nuestra sociedad. Esta estupefacción se produce por un ejercicio de comparación, resultado el acercamiento a lo que sentimos como extraño.

Precisamente es la interculturalidad la encargada de responder a la potenciación de la educación en Bolivia, tras un legado de inequidad académica, a causa de la imposición de un modelo educativo occidental, que era benefactor de blancos y mestizos, al ser impartido mediante la lengua y sistemas simbólicos de la cultura dominante, descartando los saberes, conocimientos de las culturas sometidas aunque paradójicamente estas representaban la mayoría en densidad poblacional, a causa ello se pensó que los indígenas eran inferiores intelectualmente por su dificultad para asimilar los conocimientos. Así surge la interculturalidad en la educación con la finalidad de impartir enseñanzas en lenguas maternas, revalorizar conocimientos ancestrales, para formar identidades y no como antes se las imponía.

A lo largo de la historia tomaremos dos puntos fundamentales para abordar el tema de educación e interculturalidad.

El primero con la Ley de Reforma Educativa 1565 el año de 1994, nace como una reforma de carácter neoliberal     

Valiente, Cater Teresa (2002). Encanto de lo diverso, fascinación de lo diferente, desafío de la creatividad: interculturalidad y formación docente en Educación Intercultural Bilingüe, PROFODEBI-GTZ,

Walsh Chaterin (2001). La interculturalidad en la educación. Editorial Fortepe. Lima





















SORIANO Ayala Encarnación (2004). La práctica educativa intercultural. Editorial Muralla. Madrid.

De León Cieza. (1553). El Señorío de los Incas. Dastin S.l. Madrid.



Klesing-Rempel Ursula. Editores Plaza y Valdés. México, 1999,

La identidad como un proceso educativo intercultural




Por: Nelson Cutipa Gómez

L

a presencia de Educación Intercultural en Latinoamérica data de la década de los 60’. El movimiento indígena en el ámbito nacional, regional y continental fuero penetrando y legalizándose en los países latinoamericanos. El convenio 169 de la OIT y el reconocimiento y la incorporación de la normativa de los Estados en Latinoamérica fue el mecanismo para legalizar los derechos indígenas Pero no olvidemos que la lógica de una propuesta de pluriculturalidad en lo que hoy es Latinoamérica fue desde siempre en el Tawantinsuyu y mucho más en el Awiyala ‘América Latina’. El autor López precisamente se refiere a lo que Cieza de León afirmó “…los reyes pudieron tanto que salieron con su intención y ellos tovieron por bien de cumplir su mandado; y tan de veras se entendió en ello que en el tiempo de pocos años se sabía y usaba una lengua en más de mil y doscientas lenguas, y aunque estas lenguas no se usaban todos hablaban las suyas, que eran tantas que aunque escribiesen no lo creerían” (De Cieza 1553. 92)

El sistema multilingüe del Tawantinsuyu fue obviada por una tradición colonial hegemónica, que conlleva el mestizaje uniformador del colonialismo que excluía a las sociedades de los naturales. Los indígena en américa tuvieron que aceptar el resultado de aprendizajes de esas formas hegemónicas de actuar, sentir, ser y pensar (López 1998) [1]. La asimilación cultural y lingüística fue una aculturación de cohesión social con las mismas visiones hegemónicas.

En Bolivia tuvo que darse muchos movimientos indígenas para lograr incorporar esta educación hegemonizante y hegemonizadora. La europeización del boliviano inicia a principios del siglo pasado cuando. “La escuela rural, por sus métodos, por sus programas y por su lengua es ajena a nuestra realidad cultural y no solo busca convertir al indio en una especie de mestizo sin definición ni personalidad, sino que persigue igualmente su asimilación a la cultura occidental y capitalista”  (Hurtado 1986: 304)

La reforma de educación en Bolivia antes de 1994 estaba bastante cuestionada y producto de ello nacen las categorías de intercultural y bilingüe. La Ley 1565 de Reforma Educativa en Bolivia pudo ser un mecanismo de liberación, pero más al contrario, fue una traducción de las formas hegemónicas de sometimiento y occidentalización del pensamiento. La categoría inter hegemonizaba las lenguas de prestigio. El castellano como eje de intercambio y diálogo de culturas sometió a las lenguas indígenas a un bilingüismo en transición, siendo la lengua quechua y aymara artífices de una castellanización.

 Las instituciones de educación superior tuvieron que pasar por una crisis de autonomía académica, ya que, la ciencia que pregonaban era ajena a la realidad de sus visiones y misiones contemplados en sus normas que regían el que hacer científico. La educación se transformó en uno de los mercados ideológicos de la modernidad y postmodernidad. El conocimiento basado en la economía sobre proyectos neoliberales. El competente del siglo XXI como un ente globalizado, monetizado y sacralizado por el capitalismo y la continuidad del modernismo abismal en términos De Sousa.

Los fines de la interculturalidad

La interculturalidad implica el diálogo, intercambio entre culturas y la complementariedad apunta a articular las diferencias es decir la unidad en la diversidad.

¾     La interculturalidad en Europa tiene fines en contra del racismo, xenofobia promoviendo la tolerancia frente  a la diversidad de culturas y lenguas. Así confirma E. Soriano sobre “El nuevo enfoque del que se habla surge del propio proyecto de Europa que se desea construir y de la propia realidad europea y concibe la educación europea como instrumento de lucha contra el racismo desde un planteamiento explícitamente intercultural” (Soriano 2004: 147) La autora pretende mostrar la interculturalidad en estos países como una movilidad social hacia la igualdad y justicia social.

¾     La interculturalidad en Latinoamérica pretende buscar precisamente espacios de diálogo entre culturas, frente al aislamiento de la cultura hegemónica colonial. Es decir los indígenas o los llamados “indios” ven a esta educación como una garantía de cohesión e inclusión social. Un dialogo planificado horizontalmente pero que mostraba la vertical hegemónica del occidente. Una aculturación y diglosia sistemática que hoy  ha encausado la denomina descolonización.

¾     El multiculturalismo Norteamericano tiene principios y fines envolventes destinados a los migrantes de distintas nacionalidades, el proceso de aculturación tiene fines de incorporación a una nueva lógica de estado. Una identidad Norteamericana que establezca fronteras identitarias con la cultura de destino. Esto procesos migratorios en sociedades de acogida que condicionan una estadía solidaria y operativa en beneficio de la multi-culturalidad.

Los vehículos de socialización tienen fines distintos, mientras en América Latina se busca un diálogo entre culturas a través de la educación intercultural. Por el contrario Europa pretende erradicar el racismo a través de la educación intercultural. Mientras las políticas de estado de Norteamérica es envolver a los migrantes en un proceso de aculturación para la inserción a una nueva cultura o la cultura de destino. Los fines da la  educación intercultural en el planeta pretende que cada individuo reconozca su voluntad de identidad sin discriminación. El artífice de identidad en la educación intercultural es la esencia misma de la dinámica social en procesos dinámicos de la humanidad. En este caso de Europa, Norteamérica y Latinoamérica están buscando sociedades sin discriminación. Lo que nuestro continente vivió  antes de la colonización.

Experiencias.

A tres años de la implementación de la Reforma Educativa en Bolivia (Ley N° 1565) a través de un proyecto (De la Escuela a La Plaza) hemos podido mostrar escenas teatrales de la realidad y riqueza de nuestra literatura, personajes y otros. Mientras las ferias educativas ofrecidas por educandos y educadores de las unidades educativas del sistema estatal mostraban y recreaban el Proceso Enseñanza Aprendizaje (PEA) de una manera descontextualizada. La primaria exponía una serie de animalitos  sintéticos y al preguntar a los estudiantes sobre ¿cómo son los sonidos que emiten esos animales? Las respuestas fluyeron con sonidos distinto pero muchos estudiantes no conocían los, sonidos que emitían el elefante, el cocodrilo, la llama, un niño que confundió a la cebra con el caballito. Juguetes espaciales que aparecían en los Rincones de Aprendizaje pero que los educandos no conocían. Los estudiantes de secundaria tuvieron una exposición brillante de geografía con una maqueta espectacular. Pero al preguntar ¿Cuál es la ubicación de la cordillera occidental?, los jóvenes no podía ubicar tal cordillera desde la latitud donde se encontraba. Tanto los maestros de primaria y secundaria pudieron sentir la descontextualización de la educación.

La educación descontextualizada de ese entonces no solo tiene un asidero pedagógico, es también de interés antropológico en cuanto a identificar al educando a través de una realidad recreada instaurada premeditadamente por los maestros.

La identidad como un proceso educativo intercultural en Bolivia hace una década no se entendía. Los recursos humanos solo fueron mensajeros de la aculturación dominante. El sentido de identidad en los rincones de aprendizaje tuvo lapsus identitario entre lo propio y lo ajeno. Mientras la educación por competencias sacaba a luz el conocimiento de los educandos como una realidad nacional Pluricultural.

La imponencia de la interculturalidad y el vacío de una verdadera cultura boliviana que dialogue con las culturas indígenas dieron origen a la INTRACULTURALIDAD, un proceso por el cual una cultura indígena desarrolle y promueva sus conocimientos desde su esencia del ser colectivo.

Esto implica que el diálogo entre culturas nuevamente fue un desencuentro entre culturas que tiene valores distintos frente a los valores indígenas. Por lo cual, proponemos extraer de la realidad de cada país sentimientos de identidad y visiones culturales que concluyan en modelos educativos que determinará los futuros modelos sociales con identidad propia.





[1] Ver.  Séptima reunión del Comité regional Intergubernamental del Proyecto Principal de educación en américa latina y el caribe Año 2001. La cuestión de la interculturalidad y la educación latinoamericana. Luis Enrique López.

FORMACIÓN INTERCULTURAL


Christoph wulf: Perspectivas de la educación cultural.

Por Santos Diamantino

El presente tema, nos lleva a reflexionar sobre la diferenciación entre culturas. Tema central en los debates de cualquier encuentro intercultural. Entre los ejes importantes, el otro, el reconocimiento, lo intercultural, la diferenciación son los demarcadores de este tema en debate. Para ello Christoph wulf será quién guíe nuestra reflexión, su ensayo “el otro, perspectivas de la educación cultural” es quien nos muestra los alcances de la formación intercultural. Wulf parte de un enunciado:

“No es la pretensión de entender al otro, sino el reconocimiento de que el otro no es entendible lo que debe convertirse en punto de partida de la formación intercultural.”[1]

El primer problema es entender que el otro no es entendible, y esto provoca pensar diferente, y más en temas de educación intercultural. No se puede seguir como lo hizo el pensamiento moderno, donde los intelectuales se dieron licencias al fabricar, al estratificar, al diseñar programas de comprensión, comunicación e interacción. Con el objetivo conciliatorio entre los países Europeos y los países de Latinoamérica. Ellos creían que habían entendido a los otros pueblos.  Pero este síntoma sólo nos llevo a la dominación de los pueblos. Por ejemplo; los españoles  salían con cierta superioridad, porque ellos habían diseñado ese plan a su imagen y semejanza. Además, “porque habían entendido las cualidades de los otros pueblos.”

El dilema fue que estos “intelectuales” no habían entendido a estos pueblos, menos su relación de estos pueblos con la naturaleza. Los latinos o como los llama Wulf, “los aborígenes” habían desarrollado la comunicación con la naturaleza. Y eso no entendían ellos.

Entender no es… sólo un camino para aceptar al otro en su otredad; entender es a menudo un procedimiento para ejercer dominio y someter al otro, como ha sido suficientemente observado en contextos terapéuticos y de dinámica de grupos.[2]

Entonces ¿qué es entender para wulf?

Ø  Entender al otro quiere decir asimilar lo extraño (sentimientos, concepciones y pensamientos disponibles).

Ø  Entender es traducir lo extraño (no es inteligible ni verbal, ni conceptualmente) y volverlo conocido.

Ø  Entender es volver aprehensible, estructurarlo, de modo que este resulte familiar.

Para Wulf, no se puede cometer el error de pasar por alto la ininteligibilidad de las culturas. No es correcto querer ver lo que uno quiere ver, o percibir como lo que nosotros somos. Para eso es importante detenernos en la diferenciación. De esa manera reconoceremos lo no asimilable del otro. Para el reconocimiento es importante renunciar a lo familiar y a lo propio, o comparar con lo que nosotros somos. De esa manera es como se puede adquirir experiencias que amplíen los horizontes de la reflexión.

Uno de los problemas que más disyuntiva nos trae tanto internamente como externamente es relativización de valores. Trabas que logran inestabilisarnos tanto ideológica y emocionalmente. Lo inmediato en estos casos es la fiabilidad en una serie de estereotipos[3]comunes. El fin es rechazar la irritación y superar el desconcierto.[4]Y estos mismos son tomados como incontrovertibles y además que brindan seguridad (tienen sentimientos, concepciones y juicios que hacen ser al estereotipo) merced a su carácter aparentemente universal. La utilidad de los estereotipos se fundamenta en la confusión, y alcanzan una aparente certidumbre en los sentimientos humanos, reduciendo lo complejo a lo sencillo. El resultado que esto causa es la interpretación unívoca[5] del encuentro con lo desconocido.

Justamente el formarnos interculturalmente debe servirnos para eliminar las bases de los estereotipos. Porque nos hacen caer ante lo sencillo y nos hacen ver como lo último, reduce lo complejo y por eso es más atrayente los estereotipos. Wulf considera que es importante el encuentro con lo extraño, como también piensa que es importante dejarla subsistir y no eliminarla. Porque esto puede ser beneficioso para la asimilación del otro en su otredad.

Los países Europeos en su afán integrador diseñan programas interculturales, para integrar a la cultura mundial determinada por la cultura europea. Su objetivo es transformarlos, aculturarlos, Hay una ambición hegemónica de los países europeos de “vincular a las demandas de la universalidad de la cultura propia.”[6] Sin embargo, estas pretensiones se convirtieron en una trampa interna, porque dio muchos problemas en las relaciones de pueblos europeos, los cuales se arriesgan a sacrificar lo particular en aras de lo universal.

El aprendizaje intercultural fortalece las particularidades de cada cultura, y no se sacrifica a las demandas nacionales del universalismo.  Al mismo tiempo el aprendizaje intercultural acepta las particularidades de cada  cultura, le da vía libre a su desenvolvimiento y no lo aniquila subsumiéndolo en lo universal.

“Solo la aceptación de la diferencia de la otra cultura y las otras personas hace posible establecer un fondo sobre el cual descubrir correspondencias transnacionales y promover su desarrollo.”[7]

Wulf nos invita a pensar el futuro de Europa sin correspondencias transnacionales. Europa debe pensar en las bases de la aceptación de lo particular. Para eso los medios masivos deben colaborar, ya que ellos son los formadores de conciencia. La televisión estructura nuestra percepción espacial, reduciéndola a una percepción de superficie.[8]

1.      Las informaciones determinan nuestro sentido del tiempo, ofrendando el pasado y el futuro al presente.

2.      Su figuración ajustada a los medios marca nuestros gustos estéticos.

3.      Nos acostumbramos a que la realidad sea sacrificada a su representación en imágenes.

4.      Las imágenes se convierten, por otro lado, en mercancías supeditadas a la comercialización.

5.      El proceso de abstracción y representación en imágenes…cobra así una intensidad hasta ahora desconocida.

Estos medios son los principales elementos para la universalización. Este es un ejemplo de la dinámica orientada a la universalidad propia de las sociedades industrializadas. Es así, que la formación intercultural debe fortalecer lo que es distinto de la universalidad. Según Wulf, la variedad cultural es un atributo de Europa que merece ser conservado.[9]

Los presupuestos de la formación intercultural yacen en la aceptación recíproca de la diferencia. Solo el camino y la aceptación de la particularidad el otro allanan el camino de la comprensión, la cooperación y la simpatía. El otro debe ser descubierto; sin él no es viable en la actualidad ninguna formación intercultural.[10]

Para Wulf el otro es el afuera, el entorno social hacia donde nosotros vamos, al encuentro. El conocimiento del otro es una tarea interminable; por medio de los estereotipos no se hace más que encubrirla. Lo que se puede hacer es crear un proceso abierto en el aprendizaje y en las experiencias de cada ser humano. Para eso hay que tomar en cuenta tres niveles de la alteridad.

1)      Juicios de valor; ¿cómo juzgo a los miembros de una cultura ajena? ¿me resultan atractivos o repulsivos?

2)      Acercamiento al otro; actitud comunicativa: ¿busco al otro, deseo su proximidad, me identifico con él, lo asimilo o me dejo avasallar por él en la euforia por lo extraño?

3)      Conocimiento; aquí conozco al otro, o lo desconozco, no entro en relación directa con él.

Tres niveles que aceptan la exterioridad del otro, lo cual implica una dosis de auto-superación que hace posible el reconocimiento del otro externo.

Para reconocer y tolerar al otro en su condición de extraño se requiere estar dispuesto a conocerlo en sí mismo. La persona no es una unidad, sino que se compone de muchas partes contradictorias que están fragmentadas y tienen, cada una, sus propios deseos de actuar.[11]

Para wulf, la identidad no puede concebirse sin el otro. La formación intercultural entraña una correspondencia relacional entre un yo fractalizado, irreductible en sus distintas expresiones y otro multiforme. Es así que ningún individuo es lo suficientemente sí mismo, ni puede formarse sólo a partir de sí mismo. Todo individuo depende de una comunidad o de una sociedad, de la cual toma multitud de elementos, con ayuda de la mimesis, para apropiárselos a lo largo de su vida y transmitírselos a los otros.

Creemos que Wulf nos invita a reflexionar a partir del otro. Pero para eso, nos remite a imbuirnos en la formación académica de lo intercultural. El ser humano es naturalmente egoísta, y su percepción de la realidad será en sí mismadas. La realidad exterior es negada por la unidimensionalidad del ser humano. Bolivia no es excepción en ese sentido, algunos de los que dirigen el país tienen percepciones unívocas de la realidad. Bolivia es vista en su generalidad, desde perspectivas regionales, como si fuera “la globalidad boliviana”.

Las políticas actuales están bajo el rótulo de lo multicultural, o de lo pluricultural en algunos casos se inserta lo intercultural, para lograr ciertas articulaciones entre lo propio y lo ajeno. Mecanismos que “han servido para entender al otro”. Pero, en serio, ¿lograron entender al otro? a primera vista pareciese que no. Porque el otro sigue reclamando su espacio ideológico en el país, pidiendo a gritos no me quiten la comida de la boca. Estos articuladores para entender al otro sólo ven lo que les conviene, o perciben la realidad desde experiencias propias. Desde ahí es como se generan programas que marquen la diferencia. Lo interesante es que sus apreciaciones sobre la diferencia cultural parten de apreciaciones personales, en algunos casos aprioris. Experiencias que se han convertido en deducciones intuitivas, y a eso le han dado categoría de enunciados experimentales.

Cuando nos inmiscuimos en temas intuitivos, todo el mundo tiene cierta percepción. Entonces las cosas, los valores, los juicios se relativizan. Y los horizontes pierden sus objetivos. La intuición no es parte del cálculo, y algunos medios masivos se encargan de orientarnos hacia estos deslices. La formación intercultural debe servirnos para no incidir en estas falacias. No por ser fácil es interesante y útil, lo complejo debe ser un desafío para la utilidad humana.





[1] Wulf, Christoph. 1996. “El otro. Perspectiva de la educación intercultural”. Lo Propio y lo Ajeno Interculturalidad y Sociedad Multicultural. Ursula Klesing-Rempel. Editores Plaza y Valdés. México, 1999, 223.
[2] Ibíd. 223-224.
[3] Por estereotipo debemos entender, una idea o imagen aceptada por la mayoría como patrón o modelo de cualidades o conductas.
[4] Ibíd. 224.
[5] Por unívoco entendemos, que contiene una sola interpretación.
[6] Ibíd. 226.
[7] Ibíd. 226.
[8] Ibíd. 227.
[9] Ibíd. 228.
[10] Ibid. 228.
[11] Ibíd. 229.